Comiéndose el toto a una vecina caliente después del trabajo

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Comiéndose el toto a una vecina caliente después del trabajo El sol ya se había escondido cuando Martín subió las escaleras del edificio con el cansancio pegado a los hombros. El día había sido largo, de esos que te dejan la mente en silencio y el cuerpo pidiendo descanso. Al llegar a su piso, escuchó una risa suave al otro lado del pasillo. Era Laura…